Presentación del disco con música de Jaume Torrent:
ocho Valses y siete Fantasías Románticas.Barcelona 1998.
«Jaume Torrent pone a nuestro alcance, con este disco, una prueba de su temperamento de compositor y guitarrista. Las dos vertientes de su personalidad -el de creador y el de intérprete- se manifiestan con una invariable eficacia comunicativa a través de una parte de su producción para guitarra: ocho Valses y siete Fantasías Románticas escritas en distintas tonalidades, algunas de las cuales raras veces han sido adaptadas al noble instrumento por las dificultades de ejecución que comporta su uso.
Eso ya nos indica que Jaume Torrent no ha acudido, para expresarse, a los formularios de la guitarra convencional, sino que ha querido, y lo ha conseguido, renovarlos sin caer en el riesgo de perder el sentido melódico, ni tampoco el armónico perfectamente coherente y siempre reñido con cualquier tipo de afectación. Bien al contrario, la gran riqueza y sutilidad modulatoria ciertamente singulares, proporcionan a cada una de estas piezas un interés y una originalidad constantes. En los Valses (a los que también podríamos aplicar el calificativo de románticos) Jaume Torrent ni rehúye la claridad formal ni la naturaleza rítmica propia de esta clase de música. Su cadencia es respetada con naturalidad y eso evidencia aún más los atractivos de un lenguaje guitarrístico que le permite conseguir una feliz simbiosis entre novedad y tradición.
A lo largo de su historia, la guitarra ha evolucionado de manera irregular. A una etapa de esplendor positiva durante la época clásica le sucedió un periodo de decadencia el siglo pasado al que siguió un proceso de revitalización con el propósito conseguido de recuperar para el instrumento el lugar y la categoría que le corresponden en el conjunto de la música de concierto. Así mismo, no podemos negar que debido a su especial mecanismo y orientación estética, no alcanzó el nivel propio de aquella música, debilidad contra la que comenzaron en reaccionar los modernos guitarristas de cualquier parte del mundo, desde el mejicano Manuel Ponce (antecesor de Villa - Lobos y Brouwer), hasta a nuestros autores-interpretes fundadores de la actual escuela catalana: Tàrrega, Llobet, Pujol, Tarragó y otros.
Jaume Torrent se ha integrado dentro de esta línea de reforma trascendente. Al escuchar sus Valses encontramos una espontánea utilización del diseño melódico, a veces con una ligera afinidad con el sentido de cierta música de los autores sudamericanos que no llega en desfigurar, pero, el carácter genuino de una música que yo me atrevería en cualificar de esencias mediterráneas.
También se adivina esta peculiaridad en las siete Fantasías Románticas, si bien en algunas el compositor elabora las posibilidades sonoras del instrumento con un propósito más virtuosístico. Tanto los Valses como las Fantasías nos muestran, en definitiva, un músico seguro y dotado de una preparación técnica que pone al servicio de un sincero impulso imaginativo».
XAVIER MONTSALVATGE.
Compositor y crítico musical de "La Vanguardia".


